realidad

20140124-043623.jpg

Las ganas me pueden.
Las ansías se apoderan de mí.

Desgarró mis ropas con un oxidado cuchillo y mi ajada bondad se estremece y se deshace como el rocío de la madrugada con el primer rayo de sol.

Desgarró mi alma y mis pensamientos
que gritan en un aterrado silencio ebrios de una intensa y oscura soledad.

Solo un conejo es testigo de mi dolor, mientras entumezco mi mente hundiéndome en la nieve. Esa blanca y fría pureza que me cubre y se deshace gentil y al mismo tiempo me ahoga y se convierte en un frío ataúd de pureza.

Tus ojos son los que iluminan mi noche, noche eterna que se esconde entre las 4 paredes de un cuarto oscuro y vacío de ti, vacío de cualquier otra cosa que no sean amargas lágrimas de soledad.
Me vacío lentamente entre la tinta que vomita mi alma marchita cuyo silencio crea un penetrante mantra que me lleva a ningún lugar.

Las estrellas un día se quemaron, mis manos hace poco fueron cercenadas por las malditas palabras tardías, mi piel se pudre entre las oscuras lágrimas que a gritos tejen una tremenda soledad.

Una tela de araña que forjé en el tiempo y me encadena a tu nombre.

Día o noche, no hay diferencia. Aquí no la hay. Aquí no hay mundo, aquí no existo, no siquiera soy silencio. Ni tan solo soy.

Me rindo en la nada del olvido, de un tierno y deseado olvido al que me aferro y no quiero soltar.

Búscame en el fondo del mar donde quizás pueda volver a soñar, allí donde sueñan las sirenas, donde mi voz ya no se volverá a escuchar ni mi silencio será escrito.

Herr Hofmy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s