Molaire

Image

Y ahora estamos aquí, en el aeropuerto, tú te vas, yo me quedo con las ganas de saber si fue bueno entrar en algo tan grande como lo que nos une. Día veinte, como las sonrisas que compartimos con ese café, justo antes del croissant y después de que me miraras. Ahora ya todo es en vano sabiendo que te vas para no volver. Cogerás ese avión y te irás a Francia, solo nos queda este instante y es demasiado difícil describirlo. Por la megafonía se escucha tu vuelo, acompañado de la lágrima que baja por mi mejilla, no te la quiero mostrar así que me la quito rápidamente con la manga de mi chaqueta antes de que te des la vuelta, estabas tan guapa mirando ese puesto de helados… No te lo quiero decir pero por dentro estoy cayendo. Noto como me miras ilusionada sabiendo que comenzarás una nueva vida, y ambiguamente se te escapa un suspiro entre palabra y palabra de tu breve despedida. Se cae tu pañuelo rojo y sin aliviar suspiro lo recojo, sé lo que significa para ti. Recordamos juntos aquel pueblo en la montaña y esa casita en un papel dedicado, siento como intentas dar una imagen de serena pero no me engañas, te tiembla el labio e intentas reprimir sin sentido lo que tarde o temprano, en mi presencia o no, harás. Te equivocas de maleta y ríes nerviosa, ya no hay vuelta atrás, ya no puedes retroceder, cada vez me ves más lejos y es hora de que le des tu billete a la azafata. Todo acabó, pensé que nunca lo tendría que decir pero ya te echo de menos. En cinco horas y media llegarás a tu destino, sabías que no te iba a fallar y estabas convencida de que te esperaba una sorpresa. No te lo dije en persona pero me gustas porque me llamabas cuando estabas sentada en lo alto y yo te miraba desde abajo, escuchando alguna tontería y dejando escapar una carcajada sin saber por qué. Por como animabas dentro y fuera, porque te preocupabas para que nuestro camino no se hiciera tan largo, y sobretodo porque sin que lo supieras me mirabas de otra forma, por todo el cariño que ponías al decir mi nombre y por las conversaciones en una escalera hasta arriba de whisky y fallos incluidos. Hiciste bien, de todo se aprende y eso es algo que ya hemos hablado, ahora en Francia tienes mucho tiempo para pensar, vuelve cuando lo necesites, seguiré estando en la terminal buscando el pendiente que perdiste sin darte cuenta cuando te equivocaste de maleta. ¡Bug bonne Nuit!

lord. OH

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s